En los últimos días se ha hablado mucho sobre este tema. El proceso inflacionario que compaña a la Argentina desde hace muchos años, despierta en algunos sectores políticos y sociales el interés sobre esta medida. Pero de qué hablamos cuando hablamos de dolarizar la economía? ¿Por qué sí? ¿ Por qué no?

Entendamos primero que se entiende por dolarización, y es muy sencillo, es aceptar al dólar como moneda de curso legal, lo que es igual a decir que pasaría a ser el medio de cambio para cualquier transacción que se realice. El peso deja de existir y comprar un kilo de pan, una vivienda, pagar un sueldo, sacar un crédito, y toda acción que requiera del uso de dinero se realizaría en dólares.

Pero por qué se habla de dolarización como una posible solución?

Es cierto que Argentina padece inflación desde la creación de su Banco Central. Solo el régimen de convertibilidad logró contenerla, salvando las diferencias con una dolarización oficial, con las consecuencias que todos conocemos.

La dolarización se entiende como un instrumento de estabilización que daría fin a la existencia del BCRA reduciendo la tasa inflacionaria.

Pero la reducción de la inflación no es la única consecuencia de dolarizar una economía. Podemos esperar efectos positivos y negativos, que se traducen en respuestas que deberían analizar los hacedores de políticas. A continuación detallo algunos de ellos:

Por qué SI a la dolarización?

Fin a la inflación: Esta es la principal ventaja. Los economistas hablamos de “juego de suma cero” lo que implica que nadie gana, no hay incentivos para especular en el mercado de dinero. Al dejar de existir el BCRA, la política monetaria deja de ser un instrumento de estabilización y desaparece la emisión de dinero ( “maquinita”).

Estabilización de la Economía: El riesgo cambiario dejaría de existir. El dinero de curso legal ya no sería un riesgo para tenencias por lo que el costo financiero se reduce, bajan las tasas de interés y se incentiva la inversión. Resultado expansión y crecimiento económico.

Se reduce la prima de riesgo: Países como Argentina presentan riesgos muy elevados para sus acreedores, motivo por el cual resulta muy costoso financiarse. La dolarización reduciría o eliminaría este riesgo resultando mas barato endeudarse.

Indexación contractual: Esta cláusula que estamos acostumbrados a ver en los contratos dejaría de ser necesaria debido a que sin tasa de inflación positiva, la actualización de los contratos no sería necesaria.

Mayor disciplina Fiscal: Al no contar con la emisión monetaria para financiar el gasto público, el Estado deberá manejar el presupuesto mas eficientemente, debido a que los únicos recursos financieros serán los recursos provenientes de tributos y remesas, y el acceso al crédito internacional.

Por qué NO a la dolarización?

Sin garantía de liquidez: La desaparición del BCRA implica la pérdida del aval financiero. Los encajes que este obtiene de los bancos comerciales, son garantía de liquidez en caso de corridas bancarias o pánico financiero. Responder a la demanda de dinero o retiro de depósitos masivos, es función y responsabilidad última del BCRA. Sin su existencia podría provocar pánico, incertidumbre y conducir a una recesión.

Ajuste salarial por despido: En los largos años de inflación, el ajuste salarial ha venido de la mano de la pérdida de salario real, pudiendo así mantener la mano de obra. Las empresas, al dolarizarse los salarios, no podrán soportar la conversión y ajustarán sus costos mediante el despido.

Pérdida del señoreaje: La diferencia entre el costo real de crear dinero y su poder adquisitivo, el llamado impuesto inflacionario. El Estado pierde los ingresos provenientes de esta diferencia, lo que resulta en Argentina un mayor desequilibrio fiscal.

Pérdida de Política Cambiaria: El sector externo pierde el tipo de cambio como instrumento amortiguador. La competitividad internacional no puede lograrse mediante una reducción de precios externos, y ante una caída en las exportaciones, sin importantes cambios en los hábitos de consumo de productos importados, ocasionaría un importante déficit comercial.

Pérdida de Política Monetaria: La pérdida de este importante instrumento de política económica, deja sin posibilidades de utilizar el mercado de dinero como conductor de la economía real y acelerador del PBI.

Cotización de la Dolarización: Es la tasa de cambio a la que la moneda nacional seria remplazada por la moneda extranjera. Considerando el nivel actual de reservas en dólares, el total de circulante en pesos, los depósitos en el sistema financiero y el total de pasivos del Banco Central, la tasa de cambio rondaría los $2000 por dólar, ese sería el tipo de cambio al cual deberíamos dolarizar hoy nuestra economía si se intenta evitar un préstamo para financiar dicha conversión.

Lic. Romina Fernández