Las Políticas Públicas en Seguridad y Protección Social en Argentina continúan siendo un eje central en las finanzas del Estado. En el año 2021, aprox. el 12% del presupuesto nacional fue ejecutado en este sentido. Sin embargo, las políticas implementadas durante la última década no arrojan buenos resultados, más del 50% de la población infantil se encuentra en condiciones de pobreza; la población económicamente activa presenta un alto grado de informalidad que dificulta el financiamiento de las transferencias a los sectores mas vulnerable y las jubilaciones no contributivas del sistema siguen en ascenso. La sostenibilidad del sistema es un problema real aunque no imperante para el arco político.
El Bono Demográfico es una realidad que tiene fecha de caducidad, el mundo ha comenzado su transición hacia el sostenimiento del sistema a través de cambios en las políticas que contemplan el mediano y largo plazo. El envejecimiento poblacional es un problema real que requiere de políticas públicas que contemplen el cambio en la demografía de los países para asegurar el financiamiento de un sistema de protección de los ciudadanos que cada año se vuelve más complejo, que representa un porcentaje cada vez mayor de la economía nacional y que a su vez resulta cada día más ineficiente.
La miopía política no puede ni debe comprometer el futuro de los argentinos, embargar las arcas ni especular con el erario nacional.
Lic. Romina Fernández

La Protección Social y el Bono demográfico